El regreso de los pioneros del synthpop llega con una visión más bailable, oscura y cinematográfica

Ladytron, la banda que redefinió la estética del pop electrónico en el cambio de milenio, vuelve a encender los sintetizadores tras tres años de silencio con dos nuevos sencillos: “I Believe in You” y “I See Red”. Dos pulsos eléctricos que anuncian una nueva etapa para el grupo británico —más visceral, más físico, más inmediato—.
“I Believe in You” es una afirmación espiritual disfrazada de himno disco. Sus sintetizadores vibran con un brillo hipnótico, mientras Helen Marnie canta desde un altar de neón. El video, dirigido por Daniel Hunt, marca su regreso visual tras más de una década, construyendo una narrativa de trance, culto y devoción bajo luces estroboscópicas. Es Ladytron en modo chamánico: etéreos, elegantes y peligrosamente humanos.
Con “I See Red”, el grupo se sumerge en un terreno más sombrío. Un tema de tech-noir que late con la tensión del Manchester ochentero —todo niebla, distorsión y deseo reprimido—. Su video, también dirigido por Hunt, traduce ese pulso en una experiencia visual entre el glitch y la alucinación: un viaje que recuerda que la oscuridad sigue siendo su idioma más fluido.
El regreso no se queda en el estudio. Ladytron anuncia una serie de conciertos íntimos en Reino Unido para marzo de 2026, comenzando en su natal Liverpool el 19, con paradas en Manchester y Newcastle los días siguientes.
Formados por Helen Marnie, Daniel Hunt y Mira Aroyo, Ladytron lleva más de dos décadas construyendo una estética que resiste modas: del lo-fi post-punk de 604 y Light & Magic al dramatismo gótico de Witching Hour y Velocifero. Mientras muchos corrieron hacia el pop electrónico, ellos ya estaban de vuelta con algo más sofisticado, más cerebral.
Su legado —bendecido por Brian Eno y abrazado por nuevas generaciones gracias al revival viral de “Seventeen”— se mantiene intacto. Ahora, con “I Believe in You” y “I See Red”, el grupo no busca nostalgia, sino reinvención: Ladytron vuelve a mirar al futuro, pero con el espejo retrovisor encendido.