‘Rómpeme’ nace en un día gris plomo: de esos en los que no revisaste el clima, la lluvia te sorprende y el frío te obliga a caminar distinto. Pero nada importa demasiado: estás con la persona que amas, atrapados en un laberinto improvisado, con la humedad como aliada y el humo de un cigarro marcando el ritmo de la deriva nocturna.
De ese recorrido entre pasadizos, noches densas y emociones que se abren como grietas nace una melodía hipnótica, casi onírica, como un sueño al que solo ahora puedes ponerle nombre. Eso es Rómpeme: un viaje sin retorno, un mantra de bordes afilados, una sonrisa que deja marca.

El single funciona como un mapa que nunca llegó a imprimirse: dos cuerpos sin rumbo, un tiempo que se desdobla y una atmósfera que respira post-pop oscuro. La canción late con un pulso clandestino, magnético y lúgubre, pero inevitablemente hermoso. Es rock nocturno que coquetea con la sombra y lo romántico al mismo tiempo: una confesión a media luz, un ritual compartido en el asfalto mojado.
Si en tu playlist viven Alcalá Norte, Motorama, la cold wave o la bruma emocional de Have a Nice Life y Human Tetris, aquí vas a encontrar hogar.

Desde Murcia, el dúo formado en 2024 construye un sonido donde la nostalgia y lo contemporáneo conviven sin fricción. Su propuesta navega entre el pop luminoso y los pulsos introspectivos del post-punk, el synth-pop y la new wave, siempre con atmósferas magnéticas y un lenguaje emocional propio.
Estela Gris es para quienes buscan sensaciones cromadas sin renunciar al vértigo del presente: un proyecto que celebra la melancolía, el brillo y la vulnerabilidad como parte del mismo baile.

Escucha aquí ‘Rómpeme’