El dúo canadiense Babygirl (Kiki Frances y Cameron Bright) acaba de lanzar su primer álbum Stay Here Where It’s Warm y básicamente es un abrazo envuelto en guitarras suaves y letras que te rompen de forma bonita. Es un disco sobre la intimidad, el amor que sana y también el que se va, pero deja una huella cálida detrás.
Desde la primera canción, el álbum te mete en un mood nostálgico —como si el tiempo se detuviera justo antes de una despedida. Babygirl logra que cada tema se sienta personal, como si estuvieras leyendo tu propio diario en voz alta. Es pop rock, sí, pero con ese toque “agridulce” que lo hace sentir más humano que perfecto.
A lo largo de once tracks, Stay Here Where It’s Warm se mueve entre lo vulnerable y lo esperanzador. Hay momentos que duelen y otros que te hacen sonreír sin razón. Y esa mezcla es justo lo que hace que Babygirl se sienta tan real: no hay filtros, no hay poses, solo emociones puras. Su sonido brilla entre lo indie y lo íntimo, lo triste y lo tierno, como una tarde lluviosa que no quieres que termine.
Este disco es para escucharlo con audífonos, luces bajitas y el corazón abierto. Cada nota te invita a quedarte un poco más donde las cosas todavía se sienten cálidas, aunque duelan. Porque al final, eso es lo que Babygirl nos enseña: que sentir también es una forma de resistir, y que quedarse no siempre significa rendirse.
Así que sí, si estabas buscando un álbum que entienda tus pensamientos a las 2 a.m., lo encontraste. Stay Here Where It’s Warm es esa playlist emocional que no sabías que necesitabas. Dale play, respira y quédate un rato donde aún hay calor.