Wolf Alice saltó a la relativa fama después de que su canción ‘Silk’ fuera elegida para formar parte de la banda sonora de la segunda parte de trainspotting a comienzos del año pasado; y todos sabemos que integrarse al soundtrack de esta saga es automáticamente incluirse en el bagaje popular de la temporada, es un arma de dos filos porque a partir de que se integra a este conjunto tan variado de canciones se tiende a pensar que el estilo de esa canción definirá en conjunto todo el sonido de la banda; ‘Silk’ es una pieza en donde a detalle se nota el esfuerzo notable de los integrantes por hacerla lo más desoladora posible, y tan bien les ha resultado que acompaña con toda naturalidad una de las escenas más deprimentes de la película, ahora, después de escucharla y disfrutarla incontables veces creí que encontraría en el resto de sus canciones más tesoros ocultos que avivaran mi miseria, pero no fue así, después de darle una vuelta a su álbum pasado descubrí que ésta es sólo una de sus facetas con las cuales les gusta experimentar.
Estos chicos sólo tienen dos álbumes de estudio y ya han logrado acomodarse en los charts mundiales, y no es que esto sea algo necesariamente bueno, pero mi punto es que tienen las canciones con el perfil necesario para hacerlo, tanta es su facilidad para ir de un extremo a otro; del rock alternativo ligerón a la perfecto acompañamiento para reconsiderar la existencia, todo en un solo disco.
Hace unos días revelaron su nuevo LP visions of a life, y muy a pesar de que me considero un seguidor fiel voy a tratar de ejercitar mi objetividad en esta reseña; el estilo sí mantiene una línea que pareciera no alejarse mucho de los riffs estruendosos que acostumbran, bien sincronizados eso sí, acá la protagonista fue y sigue siendo la voz de Ellie Rowsell que con aparente sencillez va dejando una gama de géneros conforme se avanza en las doce canciones, la melodía pocas veces trasciende más allá de ser un mero acompañante de la voz pero hace un trabajo decente conduciéndonos por las transiciones que la banda quiere que experimentemos. Entonces lo curioso quí será descubrir cómo la voz de esta chica puede adquirir tantos matices, muchos, en la canción ‘Yuk foo’ pareciera una réplica contemporánea de la furia que solía tener Courtney Love en Hole; grunge furioso aunque le falte aún cierta refinación para alcanzar por completo este título.
En otras la voz se afina, se aligera y con tonos agudos y angelicales cambia el panorama transgresor que suelen tomar para convertir esos riffs en una balada alternativa, un poco cursi y pop pero de nuevo, disfrutable para quien soporte el cambio de un género a otro.
Mayormente tendremos que ir de aquí a allá en esto dos extremos atravesando de vez en cuando terrenos neutrales durante el recorrido del álbum, hay canciones que vale la pena escuchar sí, y otras que ni siquiera la voz de Ellie puede rescatar. Lo bueno es que es tan multifacético que puede que encuentres algún track que te agrade a pesar tu gustos musicales. Por mi parte me ha faltado esa canción oscura que sintiera arder en mi pecho, de todas formas no me ha fastidiado del todo, puedo ver que es una banda con potencial que necesita definirse con la experiencia para eventualmente sacar todo ese potencial dentro de marcos más definidos.
Canciones destacadas:
Planet hunter: No es del todo triste pero encontré aquí un buen balance entre pop y una melancolía trabajada.
Visions of a life: Ésta es buena por que los músicos salen de su reclusionamiento habitual y se permiten divagar en toda la extensión de la palabra tomando protagonismo con una canción de ocho minutos con bastantes tintes de progresivo.
Por Armando Castillo
