Cuando vives en la penumbra, en mi caso por casi 6 años, todo lo que creías se derrumba, se hace polvo y de un soplo se desvanece en aras del tiempo. Te das cuenta que te liberas de las cadenas de todo: estigmas, dichos, educación, moral, ética, religión y todo lo que conlleva a ser un humano. Las obligaciones se vuelven banales, frías, no tienen razón de ser o de existir. Todo este tiempo me he dado cuenta que la sociedad tiene reglas hasta para cagar, para respirar, hasta para amar que se supone que no hay barreras y no debería haber reglas para hacerlo. Pues como los herejes, me levanto en armas en contra de lo que la mayoria impone y empiezo a declamar una dulce letanía o una declaración de guerra, disfrazado de himno músical; entonces exclamo pues al grito de NO QUIERO/NO PUEDO/NO DEBO:
*cambiar el mundo, para hacerlo debemos de ser inmortales, el cambio es eterno, nosotros no.
*salvar al mundo, para hacerlo primero debe ser destruido en sus pilares más importantes como la religión, la ética, la moral, incluso en el amor.
*ser el eterno principe azul de ninguna mujer, pues somos dispensables por otro macho alfa con mejores características reproductivas y más guapo y un pito mas largo y gordo que la mayoría, viceversa en el caso de las mujeres cuando compiten contra otros súcubos que devoran el espiritu de su hombre y las dejan hambrientas de ese nectar único que el les daba y ahora ya no hay o simplemente, «está caduco».
*educar a la gente, porque se burlan de lo que puede ser mejor para ellos, querer que sean un ejemplo es como educar a un simio enjaulado en un circo, solo soy la diversión de alguien más, una mera atracción y novedad descartable.
Eso me queda muy claro desde que por alguna extraña discapacidad o discriminación siempre se me ha negado el lugar de los héroes y el ser villano se vuelve trillado, pues nadie es tan malo y nadie es tan santo para cambiar el plano existencial.
*Sólo soy un simple antihéroe, un guerrero sin causa moldeable, sin código moral y ético que puede romper barreras cuando se necesita hacerlo… una antítesis de lo que es y lo que será, adaptándome y sobreviviendo a costa de otros y haciendo lo que los demás piensan que es incorrecto… un lobo estepario y nada más, como si Harry Haller fuera una de mis sombras del ego dormido, sollozando y gritando y peleando en guerras interminables dentro de mi mente (he aquí porque me hecho infeliz).
En resumen, solo soy un proscrito que ya eligió su camino, rogando estar amarrado en alambre de puas y enjaulado como animal, ese animal latente que siempre estuvo en mi. NO ESTOY ENCERRADO CON USTEDES, LOS ENCERRARON CONMIGO (cliché en tres… dos… uno…)
Recientemente me estoy cuestionando el camino que elegí, tal vez las intermitentes pláticas con ella por telefono me han estado cambiando de parecer, tal vez el contacto con mis profesores es lo que recientemente me ha estado salvando de cosas peores, pero la sangre y la naturaleza llaman más fuerte todos los días y es mejor atender el llamado, ir en contra del llamado es ir en contra de sí mismo, como ir en contra de una corriente que sabes que te va a tragar y te arrastrara a la catarata más profunda y empedrada. Ya he estado ahí y mis huesos se rompieron, quise destruirme pero me enseñaron que el guerrero en el arte del bushido tiene un espiritu inquebrantable y si no se rompe, no se puede morir tan facilmente. Bueno, el caso es que, alguna vez le dije a alguien (y me hubiera gustado invitarle un simple taza de café) que me gustaría ser más radiante y jovial, tratar de proyectar una imagen para poder acercarme más a las personas pero mi destino es el de un mudo en silencio, observando el mundo sin que nadie me vuelva a escuchar, pues mi voz sería estruendo para la vida de muchos y después un trueno que los hace añicos a los supuesto profesores. Algunas cosas que me han dicho yo ya las sabía desde antes que me las dijeran de nueva cuenta, simplemente sus consejos son un catálogo para mí, o como un churro de mota, separo lo bueno de lo malo (saquen el toque).
(Y cuando digo saquen el toque, es para que saquen el toque, tengo ganas de un churro, chingue su madre mis «pulmones vírgenes»).
Y es en las penumbras como mantengo ese status de antihéroe, observando cual murciélago, ciego ante los demas pero con visión 20/20 a mi entorno, a veces juzgando mi propio actuar y a veces saliendo ante el mundo a ver lo que la gente hace. En penumbra es como quisiera pensar que cuido a los pocos que de verdad me importan y su mundo, por eso mi trabajo es observar y observar. Decidiendo actuar a veces, y otras no, pero siempre manteniendo mi imparcialidad, como si fuera mi origen. No puedo decir que soy redentor o destructor, y para aquellos que buscan la fama y gloria, al querer cambiar el mundo a su manera con tal de querer compartir o obligar a la gente a tener la visión de un mundo perfecto… ¿quién les dijo que, en este nuevo siglo, con el surgimiento de gente como los hipsters o milenials, tenemos que seguir ese patrón de conducta, escuchando y elucubrando a la gente al nivel de dioses o de alzar pilares para que nos vean desde arriba? Para algunos soy un rayo de esperanza en sus vidas iluminándolas, para otros vivo como un simple fantasma ya que permanezco en silencio por periodos indeterminados. Lo único que se hacer bien es criticar y observar.
Creo estoy extralimitado con el tema…
…por el momento.
Por Exmortem.