Con “Tangos de Abenámar”, primer adelanto de su nuevo disco Aires, Romanzas y Canciones (Bumbac, 2025), el músico granadino José Bonaparte —integrante de la banda indie Napoleón Solo— abre una nueva etapa en solitario. El tema traza un puente entre la raíz profunda del folclore andaluz y una energía contemporánea que se mueve entre el rock alternativo y la psicodelia.

Más que una canción, “Tangos de Abenámar” es una exploración identitaria: un intento de mirar hacia el pasado sin nostalgia, de reinterpretar la herencia sonora del sur a través de una sensibilidad moderna. Bonaparte toma la cadencia ancestral del cante y la proyecta en un territorio eléctrico, donde guitarras envolventes, atmósferas oníricas y texturas experimentales construyen un paisaje emocional cargado de memoria y renovación.

El tema parte de una base literaria: adapta dos romances anónimos del siglo XV —“Pérdida de Antequera” y “Romance de Abenámar”—, en los que el músico encuentra una resonancia atemporal entre el conflicto, la identidad y el deseo. La letra evoca el eco de Al-Ándalus, los contrastes entre la belleza y la pérdida, entre la guerra y la herencia cultural.

“Tangos de Abenámar” funciona como una declaración artística y espiritual. En lugar de reproducir el folclore, lo transforma; lo reinterpreta desde la psicodelia andaluza, el riesgo creativo y una producción que respira honestidad. “Mi tierra, Granada, está llena de historias que merecen ser contadas —explica José—. La música es el medio más vivo que tengo para hacerlo.”

Con esta nueva etapa, José Bonaparte consolida su identidad como compositor y productor, expandiendo las posibilidades del indie ibérico y trazando un mapa donde lo ancestral y lo contemporáneo conviven con naturalidad. “Tangos de Abenámar” no solo celebra las raíces: las reinventa.