Por: Gerardo Ledesma.
Comenzó como un reto personal, un capricho, una manera de descubrir música nueva, o más bien vieja, pero novedosa para el escucha. El propósito de este ejercicio residía más allá de la reproducción de grabaciones fonográficas y se encontraba en poder entender el lugar que estas ocupaban dentro de la historia, mediante el análisis de contextos, causas, repercusiones y cualquier otro elemento que facilitará vislumbrar su ubicación y relevancia, aún si de manera tan superficial. Fue así que, por un periodo de 10 años de mi vida, activamente rechacé e hice ningún esfuerzo por mantenerme actualizado con la Escena Musical, no obstante, debido al fenómeno que he denominado como " La Exposición Musical Humana" logré encontrar un equilibrio entre dos de las principales fuerzas que rigen este fenómeno. Ya que aunque mis acciones estaban enteramente encaminadas a la escucha de música que he catalogado como "Clásica", siempre estuve al tanto y fui consciente de la Escena Musical contemporánea debido a la incesante exposición de la que todos somos objeto en la presente sociedad. Para efectos de una elaboración más detallada de este fenómeno " La Exposición Musical Humana" será definida como: -Todos aquellos factores que influyen y determinan el acceso, contacto e interacción del ser humano con la disciplina artística musical- y será referida en adelante cómo "LEMH" por practicidad. El arte se ha vuelto parte de la cotidianidad del ser humano, esencial en todos los rubros de nuestra vida, sin embargo, es necesario hacer una especial distinción de la Música respecto de las demás disciplinas artísticas, la forma en que ésta es percibida es única. Siendo transmitida mediante vibraciones y encontrando su conducto perfecto en el aire puede alcanzar rangos de efecto sumamente amplios a través de emisores relativamente fáciles de orquestar en relación a su efectividad, es decir, es una disciplina que da muchas facilidades para poder ser apreciada, y de hecho, se tendría que llegar a grandes extremos para evitar ser expuesto a ella. Siempre que el individuo exista cerca de una emisión de esta disciplina será expuesta a ella a menos que activamente la rechace; Esto es en gran medida una ventaja para todos aquellos que buscan expresarse a través de ella, pero esto implica además una gran desventaja para el receptor; Todos podemos identificarnos en situaciones sociales donde nos hemos visto obligados a soportar una escucha que no es de nuestro agrado por periodos extendidos de tiempo. La música es parte de nuestra cotidianidad, la vida contemporánea no podría entenderse sin el gran impacto cultural que se genera de esta relación, la cuál abordaremos a través de LEMH. Existe un flujo constante de música siendo liberada todos los días y detrás de ésta un ejército de personas enfocadas en crear, promocionar y publicitar una historia alrededor de un producto, imagen o concepto; Esto aunado al amplio desarrollo tecnológico que ha tenido la humanidad, que facilita medios y herramientas necesarios para la ejecución y desarrollo de la inagotable fuente de creatividad que emite nuestra sociedad, ha vuelto imposible mantenerse a la par del flujo de la corriente, por más que se trate de remar no se alcanzará la misma velocidad, no se abarcará la inmensidad, ya que no es solo una expansión unilateral, lo que acontece es un crecimiento exponencial. Estos factores entran en juego dentro de LEMH y son determinantes en el resultado de las jerarquías y preferencias que otorga dicho fenómeno, creando dinámicas de tal intensidad que, aún si se quisiera ser ajeno a ellas, aunque se aspirara a ser inmune a sus efectos, sería sencillo denotar que terminan por devorarnos en su vorágine; Pues aún si nunca haz realizado la búsqueda en plataformas de streaming de ciertos artistas, probablemente los has escuchado más veces que a tu banda favorita.
Todo aquello que la sociedad, los medios de comunicación, el marketing y la industria reconozca en posiciones de privilegio, será bombardeado de forma incesante al individuo. Si quisiéramos dar un ejemplo en extremo reduccionista podríamos imaginar a la conciencia humana, a la cultura popular como un balsero que se ha perdido en altamar, tenemos en principio, debajo de él, una multitud de composiciones, grabaciones y lanzamientos musicales que conforman la Mar sobre la cual se encuentra flotando y se entenderá ésta cómo la totalidad del Archivo Histórico Musical de la Humanidad; Y con cada nuevo lanzamiento, con cada artista emergente añadiendo contenido a esta colosal masa musical se generan las olas que mantienen en movimiento esta marea metafórica. Así mismo, sobre nuestro balsero, se encuentra un inmenso conglomerado de nubes, vagando alto en el cielo, y cada cierto tiempo, se desprende de ellas el agua residual que contienen en forma de lluvia, y con ella, caen las superproducciones amparadas y abrigadas por millones de dólares que mediante un trabajo multidisciplinario y multiplataformico nos exponen a sus intereses musicales; Siendo para nosotros tan difícil de evitarlo cómo lo sería para un balsero escapar de una tormenta en alta mar.
Bajo estas premisas, hemos establecido las primeras dos grandes fuerzas que rigen LEMH y que ejercen efecto sobre el balsero; La primera es aquella batalla que lleva sobre su balsa, siendo embestido por la mar y su oleada delanzamientos, sobre los cuales puede ejercer una interacción más voluntaria. La segunda siendo aquella declarada como inevitable, presentada al balsero en forma de lluvia y promovida por los grandes intereses del negocio de la música, así como por su gran popularidad dentro de la cultura humana, pues mientras mayor sea el número de gente que haga cónclave en un determinado lugar, mayor será la exposición que tengamos a ésta. Agregamos ahora una tercera fuerza, entendida como " La Autoexposición", acciones encaminadas a la selección de elementos dentro del gran catálogo del Archivo Histórico Musical que hayan llamado nuestro interés o que podrían hacerlo de acuerdo a criterios personales que responden al factor intrínseco del individuo; En términos prácticos, es tener en mente un género, una agrupación o un movimiento musical y explorarlo a conciencia, sin limitaciones que impliquen qué tan extensivo se es. Siguiendo la analogía anteriormente empleada podemos ver a esta tercera fuerza como un iceberg flotando en medio de la inmensidad, exhibiendo solo una fracción minúscula de su tamaño real pues sus dimensiones se encuentran contenidas, en su gran mayoría, en las profundidades; Esto refleja el vasto recorrido al que la búsqueda y el descubrimiento puede llevarnos; Es así como nuestro balsero, flotando a la deriva en la mar de música, trata de distinguir en la distancia, en el horizonte, esas aguas bañadas por el dorado óxido del atardecer, donde, entre el brillo del Sol y el reflejo de éste en el oleaje, reside la música Clásica; Para efectos del presente escrito se hará un uso extensivo del concepto "Música Clásica" a través del cual me referiré a toda composición o grabación que haya excedido el periodo de tiempo establecido para una generación, contado a partir de su lanzamiento, publicación o Incorporación a la cultura popular. He determinado, de forma arbitraria, la extensión de tiempo que comprende el periodo de una generación como 70 años; Así, cualquier derivación de esta disciplina artística que haya cumplido 70 años a la fecha en que se esté realizando el ejercicio, será considerada como "Clásica".
El objeto del presente escrito se delimitará a ahondar sobre las acciones y sucesos históricos que formen parte de la "Generación Inmediata Anterior de Música Clásica"; De esta manera, a partir de la fecha del presente escrito: 25 de febrero de 2026, se iniciará una línea en retroceso por 70 años, este periodo abarcará lo que denominaremos " La Generación Actual" y comprende del 2026 a 1956; A partir del término de dicha generación realizaremos otro recorrido en retroceso por los siguientes 70 años, abarcando ahora de 1956 a 1886, este periodo de tiempo es el denominado como la " Generación Inmediata Anterior de Clásicos" y será, junto a una elaboración más ampliada del fenómeno LEMH, el objeto de estudio de la presente Columna a desarrollar a través de las siguientes semanas y publicaciones en Caperuzo.

