Melvins llegan a México después de más de cuatro décadas de existencia. No llegan para celebrar un aniversario ni para reproducir un sonido congelado en los ochenta. Llegan al Festival Hipnosis: el lugar perfecto para una banda que nunca dejó de transformarse.
Hay bandas que terminan convertidas en una fotografía de la época que las vio nacer. Melvins, en cambio, parecen haber pasado 43 años tratando de escapar de cualquier imagen definitiva.
Formados en Montesano, Washington en 1983, liderados por Buzz Osborne y Matt Lukin, a quien al año se integraría Dale Crover, sustituyendo a Mike Dillard, como núcleo de una formación que cambiaría varias veces a lo largo de los años, por esa época mudaron su recinto hacia Aberdeen, lugar donde se centró la escena musical del estado, la agrupación comenzaba a llamar la atención por tocar canciones lentas y pesadas, contrariando con la rapidez, rabia e irreverencia de los importantes movimientos musicales segados de la sociedad. Para 1985 con la fundación del sello independiente C/Z Records, se documentaría la escena musical local de Seattle y alrededores con el álbum recopilatorio Deep Six, el cual es piedra angular del movimiento Grunge, consta de 14 tracks de 6 agrupaciones de la zona, de las cuales destaca la presencia de Malfunkshun, Skin Yard, Green River (más tarde se desprendería Mudhoney y Pearl Jam), Melvins y la joven agrupación Soundgarden.

Gluey Porch Treatments, publicado en 1987, se convirtió en su primera larga duración, producido por Mark Deutrom -quien por el año 2006, hizo touring en algunos escenarios con Sunn O)))- este material certificó buena parte de ese sonido que llamo la atención del condado, riffs arrastrados, distorsiones profundas y densas, y cambios de ritmos que terminarían convirtiéndose en algunos de los elementos que años después fueron asociados precisamente con el Sludge, todo un sonido pantanoso y lodoso.
Pero para entender la importancia de Melvins también hay que pasar, aunque sea brevemente, por Nirvana.
El espejo de Aberdeen
Kurt Cobain conoció a Buzz Osborne siendo adolescente, y este mismo el culpable de introducir a Cobain al mundo del Punk, en especial a la escena del Hardcore, resaltando su admiración por Black Flag. El momento de impacto de Kurt fue el pequeño concierto que dieron los Melvins, afuera del supermercadodonde solía trabajar Osborne, la relación se volvió más cercana con sus integrantes, todo gracias al entorno musical, Cobian formo una de sus primeras agrupaciones con Dale Crover, llamado Fecal Matter, la cual solo fue el preámbulo de Nirvana, posteriormente Crover toco la batería en tres tracks del primer disco de Nirvana, siendo el mismo Crover en presentar a Dave Grohl a Cobian y Novoselic.
La influencia no fue algo que los músicos reconocieran solamente después de alcanzar el éxito.
En una entrevista de 1991, cuando Nevermind comenzaba a transformar la carrera de Nirvana, Dave Grohl habló así de Melvins:
“There is no band that changed my perspective of music like the Melvins.”
Cobain respondió:
“And the present and past.”
Dos años después, Cobain sería todavía más directo:
“If there’s any band that’s influenced me, it’s the Melvins.”

La frase resulta especialmente significativa porque para entonces Nirvana ya se había convertido en una de las bandas más importantes del rock estadounidense. Melvins no eran únicamente parte del pasado que Cobain recordaba; seguíansiendo una referencia presente. Mientras Nirvana se convirtió en un fenómeno mundial, Melvins siguieron construyendo una carrera mucho más difícil de clasificar y la consolidación musical se vio catapultada tras la firma con Atlantic Records y Houdini —disco en el que Cobain participó en la producción y grabación de guitarras y percusiones— siendo este el primer lanzamiento de la banda bajo un sello discográfico -de tiempo y forma-, el álbum es parte de la gran influencia de varios músicos que emergiero dentro de estos géneros que tuvieron su auge en los noventas: Sludge y Grunge, pero mientras Houdini llegaba a nuevos espacios, a Osborne, Dale y Lorax (bajista en esa época) no lo habían pasado bien al trabajar con Cobain. Le siguieron Stoner Witch y Stag, terminando así su relación con Atlantic, y aun parezca algo malo, para Osburne fue lo mejor que le pudo pasar, ya que, en su entendido, estos álbumes nunca fueron de su agrado total, ya que ellos preferían un sonido más crudo y no uno tan pulido y pulcro como terminaron ser, como resultado de esto llego una larga sucesión de discos – 23 de forma individual- que hicieron cada vez más difícil encerrar a la banda dentro de un solo género, aunado a esto, cuentan con 7 álbumes en colaboración, entre los que destacan, uno con el miembro de godheadSilo Mike Kunka, dos con el ex vocalista y miembro fundador de Dead Kennedys: Jello Biafra y el año pasado con la mítica Napalm Death, corroborando en cada uno de ellos su característico sonido pesado, ruidoso y abrasivo, sin miedo a experimentar, desmontando por completo su propio sonido.

En 2006, para el álbum (A) Senile Animal, Osburne y Crover incorporan al dúo Big Business, donde una vez más profundizan y reafirman su versatilidad homogenizada con su sello sonoro. Más adelante aparecerían otras configuraciones, entre ellas Melvins Lite, la dupla Osburne-Crover se uniría el bajista de Mr. Bungle: Trevor Dunn, en este caso encargándose del contrabajo en el disco Freak Puke. Denostando que la mutación terminó siendo parte de su identidad.
En 2021 llevaron esa lógica todavía más lejos con Five Legged Dog, un álbum acústico de 36 canciones donde reinterpretaron material que abarca toda la trayectoria de la banda y versiones de otros artistas, entre ellas Sway de los Rolling Stones y Everybody’s Talking de Harry Nilsson.
Para 2024, en Tarantula Heart, la improvisación se volvió el epicentro del proceso creativo: Buzz Osborne llevó riffs al estudio y trabajó con Dale Crover, Steven McDonald y Roy Mayorga, construyendo buena parte del material a partir de sesiones, cosa que nunca lo habían trabajado a lo largo de su trayectoria.
Un año después, Osborne se reencontró con Mike Dillard, baterista de la primera formación, para el proyecto Melvins 1983 -haciendo solo un dúo- y el álbum Thunderball.
El movimiento resulta casi circular: después de 43 años, Melvins pueden regresar a su propio principio sin quedarse atrapados en él y siendo reconocidos como parte importante de diversas agrupaciones referentes de los noventa, como lo son Tool, Mike Patton -los ha catalogado como “un género en sí mismo”-, Boris (cuyo nombre lo toman del título de una canción del disco Bullhead), Sleep, Sunn O))) y sus derivados, Neurosis, Isis, y por si fuera más Nirvana y Soundgarden.
Melvins en Hipnosis
Melvins se convierte en un artista perfecto para el festival Hipnosis, que comenzó en 2017, la cual, ha construido su identidad alrededor de la psicodelia, la experimentación y distintas formas de música alternativa.

En su edición de 2026, Melvins compartirán cartel con artistas como Kim Gordon, Sunn O))), Future Islands, Connan Mockasin, Jonathan Bree y The Lemon Twigs, entre otros. No hace falta encontrar una sola etiqueta que explique por qué están ahí.
Por eso su presencia en Hipnosis 2026 resulta mucho más interesante que una simple celebración nostálgica.
