Desde las profundidades sonoras del pop etéreo y la psicodelia íntima, el dúo peruano Thank You Lord For Satan regresa con un nuevo manifiesto musical: “El Arma”, sencillo que se estrena este jueves 24 de julio y que apunta directo al centro de las tensiones entre amor, poder y control.
Conformado por Paloma La Hoz (ex 12 Garras, ex Mitad Humana) y Henry Gates (ex Resplandor), el proyecto ha sabido consolidar una voz única dentro del panorama independiente latinoamericano. Sus composiciones —marcadas por una mezcla delicada de folk oscuro, soul melancólico, synthpop y psicodelia minimalista— no solo construyen paisajes sonoros, sino también espacios de reflexión emocional y política.
“El Arma” no es una canción más: es una declaración. Desde la lírica, la banda cuestiona la forma en que el amor ha sido usado históricamente como instrumento de dominación patriarcal. En lugar de elevar el drama con clímax predecibles, la canción apuesta por la contención como potencia, por una tensión que arde sin necesidad de estallar. El fuego no es espectáculo: es interno, simbólico, transformador.
El track fue mezclado por Jorge Balbi (Sharon Van Etten) en Los Ángeles, quien aporta nitidez y profundidad a la atmósfera de la canción, mientras que la masterización corrió a cargo de Josh Block (Leon Bridges), garantizando un acabado sonoro cuidado hasta en el detalle más sutil.
En palabras del propio grupo, “El Arma” es un canto de liberación: “Un acto de exorcismo íntimo que merece ser escuchado con los oídos abiertos y el corazón alerta”.
La banda, originaria de Lima, debutó en 2022 con un disco homónimo que obtuvo amplio reconocimiento tanto en medios locales como internacionales, figurando entre lo mejor del año para portales como Rock Achórrado. Su propuesta, tejida durante el aislamiento pandémico, no ha hecho más que crecer en matices y profundidad, y este nuevo sencillo parece anticipar un nuevo capítulo más arriesgado, más visceral.
Thank You Lord For Satan sigue apostando por romper con lo heredado para construir desde lo sensible. En tiempos donde lo íntimo es también lo político, su música se vuelve herramienta, espejo y arma.
“No hay fuegos artificiales: hay fuego interno.”
— Thank You Lord For Satan