Hace unos días, en una de las sesiones iberoamericanas que está organizando KEXP, tuvimos el placer de presenciar a Aiko el Grupo en toda su potencia y esplendor, un referente de lo alternativo y contestatario que ha crecido para expandirse en Madrid, España y el lo que resta del mundo. Synth punk de la rutina, de lo efímero, de la irreverencia de los días, narrado siempre de manera caótica y veloz, con la melodía sin frenos exponenciada con cada nota y con una narrativa tan libre como impredecible, cuyo resultado siempre es un remolino sonoro que se disfruta mejor dejandose llevar, y cuyo encanto radica precisamente eso, la capacidad de sorprendernos y arrastrarnos con tanta rapidez que en ocasiones no hay tiempo (ni necesidad) de definirlo.

Los dejamos con esta presentación en la Iglesia de la encarnación, Bilbao, para que sean testigos de esta muestra de talento y desenfreno si todavía no han sido testigos.